viernes, 10 de diciembre de 2010

LA RELIGIÓN DE LA EDAD FUTURA



Fraternidad Rosacruz del Paraguay

LA RELIGIÓN DE LA EDAD FUTURA

Al pensar en la Religión de la Edad Futura, es necesario tomar en consideración otros factores que están conectados y entrelazados, y que tienen una parte importante en la evolución y el progreso Espiritual del hombre y del mundo. Los factores mayores concernientes al progreso del hombre son triples: Social, Económico y Religioso.
Somos testigos de algunos cambios rápidos en el mundo de hoy que están causando trastornos y confusión. La mayoría de la gente no conoce la razón de estos grandes cambios, y eventualmente, incluso no desea que ningún gran cambio se verifique; especialmente los que llevan una vida agradable. No desean ser molestados, y en su satisfacción y egoísmo, no les importa nada acerca de aquellos menos afortunados en la vida. Esto constituye una manifestación más del egoísmo del hombre, el que sabemos, debe ir siendo suplantado paulatinamente por la bondad y la generosidad.
Tanto se ha dicho y escrito de la proximidad del fin del mundo, y tantas predicciones se han hecho, con amenazas de crisis, catástrofes y epidemias, que existe una gran incomprensión y temor en todo el mundo. Este miedo complejo, que las masas pueden tener una tendencia a absorber, es el aspecto más alarmante del cambio de condiciones, y es de lamentarse que algunos de nuestros más prominentes guías de la religión estén continuamente predicando el evangelio del miedo, lo cuál en ocasiones, es motivo o colaborador de casos de suicidios, así como de desarreglos mentales. Los que asistimos a la Fraternidad Rosacruz, sabemos que el miedo es uno de los factores relacionados al Cuerpo de Deseos, y promulgarlo no es algo correcto, en cambio, debemos esforzarnos por superar el temor, desarrollando el valor, la confianza y la fe en Dios.
Pero, volviendo al punto del que tratábamos, surge la pregunta de: Qué es lo que está pasando verdaderamente en el mundo, con tantos cambios físicos de la naturaleza, en ocasiones muy violentos, que vienen ocurriendo de un tiempo a esta parte? Aquí podemos
responder que los estudiantes de la historia antigua (desde un punto de vista esotérico), tanto los de filosofía como los de astrología, conocen las causas verdaderas referentes a las condiciones presentes del mundo. Saben que lo que está sucediendo no es en realidad el fin del mundo, sino el fin de un Ciclo Solar, el cuál tiene lugar a intervalos de 2.000 años más o menos, y en el que se registran grandes cambios mundiales, debido a la presesión del sol a través de cada signo zodiacal. El hecho es que ahora estamos entrando en el final de uno de estos ciclos.
Estamos terminando la era de Piscis, y preparándonos para entrar a la de Acuario. Las condiciones de hoy pueden compararse con aquellas de hace 2.000 años: durante ese periodo había gran inquietud, confusión y miedo; aunque cada ciclo sucesivo está en una espiral mayor de la evolución humana, y lleva consigo el progreso natural efectuado por la humanidad de cada era.
La Humanidad está forzada para seguir adelante con el plan de la naturaleza para la evolución y progreso, bien sea que nos agrade o no. Vemos el fracaso del hombre, haciendo planes, organizaciones y civilizaciones, pero solamente el plan de Dios se desarrolla infalible e incesantemente.
En el tema relacionado al desarrollo de nuestras religiones, tienen mucho que ver los aspectos social y económico de nuestra evolución, porque en el proceso de espiritualizar nuestras mentes y cuerpos, debemos tener las condiciones materiales apropiadas, de manera que el alquimista (el Ego trabajando a través de la mente), pueda cambiar los metales inferiores en oro. La sociedad ya está cambiando; el espíritu cooperativo está en la atmósfera, al menos donde no hay guerra y donde podemos respirar y pensar claramente. Si nosotros pudiéramos tener paz, el espíritu e idealismo de la sociedad cooperativista barrería el mundo.
La naturaleza de las características de las jerarquías que gobiernan la nueva Época de Acuario, son socialista y cooperativista. Es inevitable alguna forma de socialismo, bien sea que se le llame así o por otro nombre, toda vez que es el principio fundamental de un nuevo orden. Las simpatías de estos guías están con las masas; su esfuerzo es elevar el nivel de sus condiciones humanas tanto social como económicamente; esto es, levantar a las masas y a los no privilegiados al nivel de la llamada clase media. Al mismo tiempo estas fuerzas reducen a la clase más elevada o rica, a la clase media y se esfuerza en procurar que toda la gente sea igual social y económicamente. El cambio que se aproxima no es solamente material, sino también espiritual. Estamos en el umbral de una civilización no solamente fecunda en bienestar para todos, sino que también con un entendimiento humano de simpatía, desarrollado por el reconocimiento de los intereses comunes de todos.
Pero antes de que esta civilización pueda tener lugar, debemos pasar a través de un período de experimentación, de inquietud y de eliminación. El mundo debe prepararse para esta condición ideal; debe purificarse hasta cierto grado; y lo que está sucediendo hoy en los países que se están desembarazando de la guerra, así como en otras partes, no es más que el plan de la Naturaleza, que está trabajando en el camino de la eliminación o purificación, de manera que pueda quedar en condiciones para el nuevo estado.
Parece horrible que tantos tengan, o tengamos que sufrir, pero es evidentemente necesario, de manera que el gran plan de la evolución pueda seguir su curso. Aquellos que no acepten la nueva dispensación y trabajen en armonía con los nuevos principios altruistas, deberán hacerse a un lado y esperar hasta una época futura para continuar su desarrollo.
También las condiciones de la tierra deberán cambiar; esta es la razón del porqué tenemos terremotos, turbonadas, inundaciones, etc., pues son necesarios para cambiar el contorno de la tierra. Luego, cuando esta eliminación y proceso de purificación termine, probablemente un gran número de almas muy avanzadas encarnarán en la tierra, para establecer la nueva fraternidad de los ideales del hombre.
Hemos oído y leído lo suficiente acerca de la segunda venida de Cristo y cómo Él debe establecer las nuevas condiciones y reinar sobre la Tierra. Pero la filosofía Rosacruz nos enseña que Cristo no vendrá nuevamente en un cuerpo físico; más bien Él vendrá otra vez en un vehículo etéreo y nosotros lo recibiremos en el aire. Así es que su próxima venida está probablemente muy lejos, y entre tanto debemos mirar hacia otras almas altamente evolucionadas para resolver nuestros problemas actuales.
Nuestro mundo pasa a través de cambios químicos y alquímicos, lo mismo que el hombre y su cuerpo físico; y mientras esto sea verdad, lo más seguro es que debemos esperar enfrentar diversos tipos de dificultades y dolores. Pero estas dificultades son el reto de la vida para el alma humana; es un reto para todo hombre fuerte, de valor, inteligencia y dominio propio. El hombre que no ha conocido las dificultades, no ha conocido la vida, y a menos que ensayemos explorarla y entenderla, nunca sabremos lo que es.
Otro hecho importante en el progreso humano es el sistema económico bajo el cual laboramos particularmente en cualquier tiempo; y evidentemente nuestra salvación social y religiosa presente espera una sensible y práctica reforma monetaria. Cabe mencionar que en todas las palabras y actos de su vida, Cristo enseñó a los hombres el mal del monopolio o capitalismo, y estableció que los bienes materiales deberían llegar a todos, es decir, tener una mejor distribución. Esto está en armonía con los nuevos principios de la edad futura, aunque el mundo en general no esté aún preparado para comprender estas ideas, pues actualmente las personas, por lo general no gustan de considerar cosas que creen son “demasiado” altruistas. Consideran que debe haber “algo en ello”. No miran nada como norma de conducta completamente natural si no ofrece alguna oportunidad de “conseguir algo de” sus semejantes.
Las empresas comerciales se planean y conducen según ese principio, y, ante la mente de esos que están esclavizados por el deseo de acumular riquezas inútiles, la idea de la Fraternidad Universal conjura las terribles visiones de la abolición del capitalismo y su inevitable consecuencia, la explotación de los demás, con el inevitable naufragio también de los “intereses del negocio”.
La palabra “esclavizados” describe exactamente ese estado. De acuerdo con la Biblia, el hombre debería tener dominio sobre todo el mundo, pero en la mayoría de los casos es cierto lo inverso: es el mundo quien tiene dominio sobre el hombre. Cada hombre que tenga intereses propios admitirá, en sus momentos de lucidez, que constituyen para el una fuente inagotable de fastidios; que se ve constantemente obligado a hacer planes con sus posesiones o, por lo menos, a cuidarlas para evitar ser desposeído de ellas, pues sabe por “dura experiencia” que los demás están siempre tratando de conseguir ese fin. El hombre es esclavo de todo lo que, por inconsciente ironía, llama “mis posesiones”, cuando en realidad son éstas las que lo poseen a él.
Con respecto a la evolución del hombre sobre la tierra, mencionamos el siguiente párrafo extraído del Concepto Rosacruz del Cosmos: “Dos razas más se desarrollarán en nuestra Época presente, una de ellas será la Eslava. Cuando en el transcurso de unos centenares de años, el Sol (debido a la presesión de los equinoccios) haya entrado en el signo de Acuario, el pueblo ruso, y las razas eslavas en general, alcanzarán un grado de desarrollo espiritual que los llevará mucho más allá de su condición actual.
La música será el factor principal para llevar esto a cabo, porque en alas de la música, el alma que es por ella afectada, puede volar hasta el mismo Trono de Dios, adonde no puede llegar el intelecto. Es necesario destacar, sin embargo, que el desarrollo obtenido de esa manera no es permanente, por ser unilateral y no estar por lo tanto en armonía con la Ley de la Evolución, la que exige que, para que el desenvolvimiento sea permanente, éste debe ser equilibrado; o en otras palabras, que la espiritualidad debe evolucionar a través, o por lo menos igualmente con el intelecto. Por esta razón la civilización eslava será de vida corta, pero será grande y feliz mientras dure, porque ha nacido del dolor y de sufrimientos sin cuento, y la ley de Consecuencia le llevará lo contrario a su debido tiempo.
De los Eslavos descenderá un pueblo que formará la última de todas las razas de la Época Aria, y del pueblo de los Estados Unidos descenderá la última de todas las razas de este esquema evolutivo, que comenzará su curso al principio de la Sexta Época.
Para comprender mejor esto último se puede mencionar que, según la enseñanza de la Filosofía Rosacruz, se dividen los estados de desarrollo de la Tierra en períodos llamados “Épocas”. Ha habido cuatro de estas épocas, las que se denominan como sigue: La Polar, la Hiperbórea, la Lemúrica, la Atlante. La Época actual es la llamada Época Aria o Quinta Época.
No hay duda que hoy estamos contemplando esta profecía, y la regeneración de las razas Rusas y Eslavas tuvo su principio con la revolución Rusa. Ese país ha estado atravesando un período continuo de experimentación y rehabilitación desde aquel tiempo. Hemos leído bastante acerca de la persecución de la religión en esos países desde hace muchos años, pero cuando sabemos y comprendemos que enteramente del todo, un nuevo sistema de religión será inaugurado en el principio de la nueva época, podremos vislumbrar el significado de la destrucción de las iglesias ortodoxas.
Podemos aun ver el principio de esta nueva religión que tendrá allí su origen, pues antes de que podamos edificar una casa nueva, la vieja tiene que ser derribada, y sabemos que este es el destino del hombre, para que pueda establecerse esa nueva religión.
Cada individuo deberá buscar a Dios dentro de sí mismo, y no como en el pasado, confiando en los altos sacerdotes u otros fuera de él mismo, para su salvación espiritual. Es a través de tristezas y sufrimientos indecibles que el hombre se enfrenta cara a cara con el Dios dentro de sí mismo, y entonces escucha la pequeña voz intima del silencio, que lo guía hacia mayores alturas.
El factor religioso es el más importante en el progreso del hombre. Al principio de cada nuevo ciclo se inaugura una nueva fase de religión. Con la proximidad del ciclo de Piscis, hace 2.000 años, una nueva religión universal fue establecida en la tierra por los discípulos de Cristo. Hemos leído las dificultades con que tropezaron para que la gente aceptara esta nueva teoría, y de las luchas que tuvieron que pasar para poner los cimientos de la nueva iglesia.
En cada época, el hombre ha tenido la clase de religión particular que más le conviene para su desarrollo y crecimiento espiritual. Aquí podemos mencionar a las Religiones de Raza, que según la Filosofía Rosacruz, están todas regidas por el Espíritu Santo o Jehová, y tienen la característica de que influyen en el hombre desde afuera; puede decirse que las mismas son insuficientes, porque están basadas en la Ley, lo que produce el pecado y acarrea la muerte, el dolor y la tristeza.
Además, el principio fundamental de toda religión de raza es la separación, inculcando la investigación propia, a expensas de otros hombres y naciones, y es evidente que si ese principio se lleva a sus últimas conclusiones, debe tener necesariamente una tendencia destructiva, que finalmente frustraría la evolución, a menos que fuera sucedida por una religión más constructora. Esta fue entonces la razón que hizo necesaria la intervención del Cristo, para salvar a la humanidad de las influencias separatistas necesariamente contenidas en todas las religiones de raza y por cuyo motivo, bajo el régimen de Jehová, la unidad era imposible.
Así pues, la Ley debe en algún momento hacer lugar al Amor, y las razas y naciones separadas deben unirse en una Fraternidad Universal, con el Cristo como Hermano Mayor. Sin embargo, la religión Cristiana no ha tenido aún el tiempo necesario para realizar ese gran objetivo.
El hombre está aún bajo la influencia del espíritu de raza dominante, y los ideales del Cristianismo son aún demasiado elevados para él. La inteligencia puede ver alguna de sus bellezas, y fácilmente admite que debemos amar a nuestros enemigos, pero las pasiones del cuerpo de deseos son aún demasiado fuertes, y como la ley del Espíritu de Raza dice “ojo por ojo”, el sentimiento dice “me vengaré”.
El corazón anhela amor, pero el cuerpo de deseos espera la venganza. La inteligencia ve en abstracto, la belleza de amar a nuestros enemigos, pero en casos concretos, se alía con los sentimientos vengativos del cuerpo de deseos, con la excusa de hacer justicia, porque el “organismo social debe ser protegido”.
La iglesia Católica, y últimamente las iglesias Protestantes que fueron sacadas del Catolicismo, han servido bien a la humanidad en el ciclo que está terminando. Ellas suministraron cierto aspecto de desarrollo espiritual que entonces necesitó el hombre (esto no significa que debemos necesariamente dejar de practicar estas religiones, si somos afines a ellas).
Pero como nos estamos aproximando a la nueva Época Acuaria, ya vemos signos de las fases de una nueva religión, que gradualmente se está anunciando. Vemos que el pueblo está saliendo de las iglesias ortodoxas por varias razones, buscando otros canales para apaciguar su hambre de conocimiento y crecimiento espirituales.
Esto se debe a que han sido graduados en las viejas escuelas y han aprendido lo que allí se enseñó, y naturalmente están buscando instituciones de más elevado conocimiento espiritual. En el pasado, el dogma y el credo segregaron al pueblo y levantaron un muro, causando divisiones que los hizo luchar por determinadas doctrinas y un nombre vacuo o con falta de contenido. Pero en la nueva época las doctrinas dogmáticas y grupos ritualísticos no podrán sobrevivir, pues el amor de Cristo las absorberá, como fue proyectado.
La religión es un método para desarrollar las cualidades espirituales en el hombre, que se desenvuelven gradualmente. Todas las doctrinas religiosas son expresiones de la verdad, y como todo el objeto es la evolución de la naturaleza espiritual en la humanidad, este fin se logra finalmente a despecho del concepto equivocado y las desavenencias en cada doctrina.
Pero ahora estamos entrando en una época científica y el pueblo se opone a continuar con datos y doctrinas que no le inspiran confianza, y lo mismo sucede con la lógica que es rechazada por los pensadores individuales y la ciencia misma. Se necesita una religión más profunda y real para la nueva era de pensamiento, en contraste con la fe ciega del pasado.
Para una idea ulterior de la próxima religión de la edad futura, tomamos una descripción de Max Heindel en el Mensaje de las Estrellas: “La Edad Aria puede ser dividida en tres eras, pero todas sirven a la religión del Cordero. La primera división abarca el tiempo en que el Sol por presesión cruzó el signo de Aries, el Cordero, entonces vino Cristo e inauguró esta nueva enseñanza definitivamente. Pero no vino para destruir las viejas profecías y la ley, sino para darnos a todos algo superior para cuando aquellas se hubieren completado. El signo opuesto a Aries es Libra (la balanza de la justicia) y, por tanto, se nos dice en la nueva religión que vendrá un día del juicio, cuando Cristo volverá a aparecer para dar a cada uno lo que se ha merecido”.
La segunda división corresponde al período en que el sol por presesión estaba abandonando el signo de Aries, el Cordero, y entraba en Piscis, el signo de los Peces. En consecuencia, Cristo llamó a sus discípulos “pescadores de hombres”. El signo opuesto a Piscis es Virgo, y “encontramos también a la virgen celestial muy preeminente, y la espiga de trigo de Virgo, es el pan de vida, que debe ser ganada por medio de una pureza inmaculada. De este modo Cristo alimentó a la multitud con peces (Piscis), y pan (Virgo).
Pero en la dispensación de Piscis, el comer carne estaba prohibido en días determinados, porque así al hombre se le estaba enseñando a dominar los embates de la lujuria de la carne. No obstante, el hombre se encuentra aún dominado por la práctica canibalesca, y en el tiempo que todavía falta para que la Época de Acuario se manifieste definitivamente, probablemente todos habremos hechos grandes esfuerzos para dominar el deseo de la carne, porque Virgo, la inmaculada virgen celestial, y las espigas de trigo contenidas en tal signo, nos señalan ambos ideales tan provechosos para el desarrollo del alma en el tiempo actual.
La tercera división a la que nos estamos aproximando, “cuando el sol por presesión entre en el signo celestial de Acuario, el Aguador, vendrá una fase de la religión del Cordero, exotéricamente, y aquí, la clave del ideal que debemos perseguir está indicada por el signo opuesto a Acuario, Leo.
La Luna, que es la habitación del regente de la raza, Jehová, está exaltada en Tauro, el signo del Toro, y todas las religiones de raza, aún en la fase mesiánica de la religión Aria del Cordero, pidieron una víctima propiciatoria para cada trasgresión de la ley.
Así también, el Sol está exaltado en Aries, y cuando el gran espíritu solar, Cristo, vino como una Gran Sacerdote de la religión Aria, abrogó el sacrificio hacia los otros, mediante “la ofrenda de Si mismo como un sacrificio perpetuo por el pecado”.
Observando el ideal maternal de Virgo durante la Edad de Piscis, y siguiendo el ejemplo de Cristo como un servicio de sacrificios, la inmaculada concepción se torna en una experiencia real para cada uno de nosotros, y Cristo, el Hijo del Hombre (Acuario), nace internamente. De este modo, gradualmente la fase tercera de la religión Aria se manifestará y un nuevo ideal se hallará en el León de Judá (Leo).
Por tanto, una referencia importante que tenemos lo constituyen las cualidades virtuosas del signo de Leo: valor y convicción, fortaleza y nobleza de carácter, capacidad de brindar una amistad leal y sincera, ya en la pobreza, ya en la riqueza, gran fuerza de voluntad, que los hace generalmente capaces de llegar en sus empeños hasta la cúspide, saltando por encima de todas las trabas y obstáculos, capacidad de mostrarse magnánimos, aún con el más grande de sus enemigos; y virtudes semejantes, que harán realmente del hombre el Rey de la Creación, digno de la confianza y del afecto de las oleadas de vida inferiores, así como del amor de las Jerarquías divinas que están sobre él.
Leo, está simbolizado por el León, que significa fuerza en la manifestación, o poder, fortaleza, y valor. Estas son todas las cualidades que se desenvolverán dentro del mundo. Leo También significa la Tribu de Judá, que esotéricamente representa el espíritu interno y el entendimiento de las verdades espirituales. La Tierra de Judá es el país predilecto amado de Dios, los escogidos del Señor, almas de calidad, en las que la divina naturaleza se desarrolla.
La palabra clave de la dispensación de Piscis fue “Yo creo”. Todas las cosas eran aceptadas como dádivas, debido a la fe únicamente, y no se consideraba propio el investigar acerca de los misterios de Dios o del Universo.
Pero en la nueva religión Acuaria, la palabra-clave es “Yo sé”. Hoy la humanidad no puede continuar por más tiempo satisfecha en la creencia, ni podrá aceptarlo todo basado solamente en la fe; sino se verá impelida a investigar los misterios de la vida y de la muerte, con el objeto de “saber”.
La religión de la edad futura dará al hombre oportunidades para conocer su verdadera naturaleza espiritual, lo mismo que a Dios. Como se cita en los servicios devocionales del Templo: “Ahora vemos a través de un vidrio opaco, pero entonces, lo haremos cara a cara. Hoy conocemos en parte, pero entonces, podremos conocer a medida que nos esforcemos en saber”.
Las palabras clave de la época Acuaria son: humanitarismo, fraternidad universal, cooperación, altruismo, inventos y ciencia. La nueva religión será científica, debido a que el hombre querrá probarlo todo, y la ciencia está ahora en el umbral de grandes descubrimientos en los planos metafísicos, que antes le habían sido incomprensibles.
Este nuevo conocimiento hará que la religión de esa edad sea científica y la ciencia religiosa. El símbolo de Acuario es el Aguador. El agua aquí, representa la verdad de la fuente de entidad divina. Se refiere al despertar de la conciencia del hombre inferior al hombre espiritualmente elevado. El agua es el símbolo de la Verdad o de la Entidad eterna y el curso de toda manifestación.
Acuario representa el Hijo del Hombre y simboliza el camino de la perfección; el alma que todavía no ha completado su desarrollo y perfección, pues el alma perfecta es el Hijo de Dios. Jesús fue conocido como tal, y llamado el Hijo de Dios, porque es un alma perfecta. También se le llamó el Cordero de Dios, que es el símbolo del sacrificio divino; nació para poder morir por el adelanto humano.
Actualmente Acuario es de una importancia suprema para nosotros en nuestro sistema solar; es el signo hacia que el sol avanza con rapidez y su influencia está ganando ímpetu y potencia con cada década que pasa. La creciente influencia de Acuario es en gran parte responsable de los cambios que están efectuándose ahora, en toda nuestra vida planetaria y en todos los reinos de la naturaleza.
La influencia de Acuario es omnipresente e inter-penetrante. Afecta a la conciencia, lo que a su vez afecta a las formas de vida externas. De hecho, la era de Acuario, que ya es parte de la conciencia humana actual, es más una cuestión de conciencia que de tiempo. Los miembros de la familia humana que responden a los principios y valores inherentes a Acuario, son ya en parte acuarianos, en conciencia y actividad, aunque la humanidad en su totalidad está todavía luchando a través del período de transición, saliendo de Piscis.
La conciencia del verdadero Acuariano se ha expandido desde la intensa autoconciencia de la persona media a la conciencia grupal del servidor mundial. El individuo se transforma gradualmente en lo universal, sin perder en lo más mínimo su identidad espiritual individual.
Así, se va estimulando la capacidad espiritual de los individuos de amar y servir a sus semejantes, de volverse inclusivos y compasivos, y de compartir sus recursos propios libre y plenamente, buscando satisfacer una necesidad reconocida. Una influencia así es muy necesaria en un mundo en el que la humanidad se ha cristalizado en una condición de egoísmo y separatividad.
A la larga, nada podrá impedir que las poderosas energías desciendan a través de la constelación de Acuario. Estas energías están dominadas por el rayo de amor y de sabiduría y por el poder de anclar la energía espiritual en la forma material. Esta energía amplía la experiencia y expande la conciencia. Es una fuerza irresistible que barre a la humanidad hacia la nueva era, a pesar de sí misma, y de su resaca y resistencia Pisciana. Los impedimentos al progreso que ahora parecen tan inmensos y que tienden a deprimir y desanimar al espíritu pionero, son nuestra propia creación. Representan el total de nuestras actitudes de mente y corazón, todavía no transformadas.
Pero aquello que hemos creado puede ser cambiado o desechado, construyendo de nuevo según los cambiantes requerimientos del mundo actual. Este estado de conciencia Acuariana, como fuerza omnipresente en numerosas personas hoy, no puede dejar de estimular el cambio en la conciencia de toda la humanidad.
En la medida en que los servidores mundiales del reino humano puedan mantener su actitud dentro de la corriente de energía de Acuario, recibiendo, dando y viviendo el poder y el amor al que tienen acceso, servirán para irradiar y transformar la totalidad del entorno humano. El prolongado esfuerzo del alma para controlar la personalidad culmina en Acuario y el discípulo avanza, desde el punto de vista técnico, a la experiencia del sendero de iniciación. En el centro de toda experiencia influida por Acuario se encuentra la belleza de la vida grupal, el bien grupal y el servicio grupal. Esto no implica a unas personas viviendo juntas sin más, sino esa conciencia inclusiva, o estado mental, que piensa en términos de totalidad.
El servicio, que es la nota clave de Acuario, es una Ley divina. Esta Ley del Servicio fue expresada plenamente por primera vez por el Cristo hace dos mil años. Fue el precursor de la era de Acuario, y de ahí su constante énfasis sobre el hecho de que El era el "agua de vida", el "agua viva" que la humanidad necesitaba. Por ello el nombre esotérico de esta ley es "el agua y los peces".
La era de Piscis preparó lenta, muy lentamente, el camino para la expresión divina del servicio que será la gloria de los siglos venideros. En la actualidad, tenemos un mundo que está llegando lentamente a la comprensión de que "ningún hombre vive para si solo" y de que sólo a medida que el amor, acerca del cual tanto se ha escrito y hablado, encuentre su salida en el servicio, pueden los seres humanos empezar a dar la talla de su capacidad innata.
Así pues, a través de la influencia de Acuario, podemos utilizar conscientemente la oportunidad y las energías disponibles para ayudar a elevar y expandir la conciencia humana hacia la nueva era de Acuario. Oportunidad, iluminación y hermandad son tres regalos que se confieren a la humanidad durante la era de Acuario: oportunidad de crear los cambios necesarios; la extensión de la luz del alma, intuitiva e iluminadora; y el crecimiento de las correctas relaciones humanas, la unidad y la hermandad.
La religión Acuario-Leo florecerá en la última de las tres eras que servirán a la religión del Cordero, empezando con la Época Aria, Aries-Libra; luego la Época de Piscis, Piscis-Virgo; y finalmente con la próxima Época Acuariana, Acuario-Leo. En este período tendremos todos la oportunidad de seguir sus pasos, y espiritualizar nuestras mentes, así como también de despertar otras facultades latentes, para convertirnos en perfectos Hijos del Hombre.

QUERIDAS HERMANAS Y QUERIDOS HERMANOS, QUE LAS ROSAS FLOREZCAN SOBRE VUESTRA CRUZ!.


Jesús Cabral
Julio 2009

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martes, 7 de diciembre de 2010

EL NACIMIENTO DE LA FRATERNIDAD ROSACRUZ EN 1909


El Nacimiento de la Fraternidad Rosacruz
por Augusta Foss-Heindel



EL NACIMIENTO DE LA FRATERNIDAD ROSACRUZ EN 1909

Muchas informaciones erróneas se han publicado acerca del origen de la Fraternidad Rosacruz. Para esclarecer, este asunto, vamos a narrar detalladamente cómo y cuándo Max Heindel se encontró con los Hermanos Mayores y recibió su iniciación. Emplearemos además sus propias palabras para que el relato resulte más fehaciente.
Durante el verano de 1905, el exceso de trabajo y su intensísimo deseo de obtener conocimientos espirituales, fueron causa de que Max Heindel cayera seriamente enfermo en Los Ángeles, sufriendo un ataque cardíaco, que durante meses lo tuvo en estado desesperante. Una gran parte del tiempo que duró esta enfermedad, lo pasó fuera del cuerpo físico, trabajando conscientemente, y buscando la verdad en los planos invisibles.

Se hallaba en la mayor pobreza; hubo días en este período de su vida en que le faltó hasta el pan, y en algunas ocasiones estuvo durante dos días seguidos sin probar bocado. A pesar de ello, continuó buscando sabiduría, y en cuanto se lo permitió su salud, dio conferencias para difundir la ciencia astrológica.

En mayo de 1906, su trabajo fue interrumpido en San Francisco por el gran temblor de tierra, y entonces se fue a Seattle y al es de un norte del país, para continuar sus disertaciones.

Después curso de conferencias se vio obligado otra vez a pasar una temporada en un hospital, a causa de otro ataque cardíaco.
En 1907, dando conferencias en Minesota, fue visitado por una amiga que desde hacía meses le instigaba a ir a Berlín, para encontrarse allí con una persona que era un extraordinario conferenciante y profesor. Esta amiga insistió mucho en que fuese a Alemania, y llegó, en su afán, hasta ofrecerle pagar todos sus gastos, y al fin, logró que aceptara.

Una vez en Alemania, Max Heindel asistió a las conferencias y clases del referido profesor, pero al poco tiempo se dio cuenta de que esta persona no podía ofrecerle gran cosa, y que lo que enseñaba no era nuevo para él. Defraudado en sus esperanzas, compró su pasaje de vuelta a América. Cuando volvió a su habitación muy desalentado, comprendiendo que había abandonado un trabajo importante en América para correr detrás de una, vana ilusión, un Hermano Mayor de la Orden Rosacruz, uno de los Hierofantes de los Misterios Menores, se presentó a él y le ofreció comunicarle aquellas enseñanzas que él anhelaba, a condición de guardar el secreto. Durante años, Max Heindel había buscado y rogado a Dios que le dejase encontrar algo que pudiese apaciguar el ansia de conocimiento de su alma en este mundo. Pero a pesar de haber sufrido de este modo y de haber conocido el vehemente deseo de su corazón, él no pudo dar esta promesa al, Hermano Mayor y se negó a aceptar cualquier enseñanza que él no estuviese autorizado para trasmitir luego a sus hermanos ansiosos también de sabiduría. El instructor se marchó.

¿Puede el lector figurarse lo que debe lógicamente sentir un hombre hambriento que durante días no ha probado bocado, al ver a una persona que le ofrece un pedazo de pan, y antes de poder probarlo, se marcha y se lo lleva? Esto, poco más o menos, sucedió a Max Heindel. Su desencanto fue intenso al ver que había hecho un tan largo viaje para encontrarse con alguien que, según la promesa hecha por su amigo, era un Iniciado, resultando luego ser toda pura ilusión.
Cuando el Instructor abandonó la estancia, Max Heindel se quedó durante horas presa de gran perplejidad, y pasó después varios días muy triste, considerando que ahora tenía que volver a América y empezar de nuevo su trabajo donde lo había dejado, después de haber perdido inútilmente tiempo y dinero. Sorpresivamente, el Instructor apareció otra vez en su habitación y le anunció a Max Heindel que había salido vencedor de la prueba, añadiendo que de haber aceptado el primer ofrecimiento. es decir, de no revelar a nadie estas enseñanzas, él no habría vuelto. Le dijo también que el candidato elegido al principio, que había recibido la enseñanza de los Hermanos Mayores durante siete años y que, por casualidad, era el mismo que ellos habían empleado para atraer a Max Heindel a Berlín por mediación de su amiga, había fracasado en la prueba en el año 1905. Le expresó además, que él, Max Heindel, había sido ya observado por los Hermanos Mayores durante varios años y escogido como candidato más apto en caso del posible fracaso del primero.
Además, le manifestó que las enseñanzas deberían ser publicadas antes del fin de la primera década del siglo, es decir, antes de fines de diciembre de 1909.

En esta última entrevista con el Instructor, éste le indicó cómo llegar al Templo Rosacruz que existe cerca de Berlín. En este templo se quedó Max Heindel más de un mes en comunicación directa con los Hermanos Mayores y bajo su instrucción personal, recibiendo así la mayor parte de las enseñanzas contenidas en el Concepto Rosacruz del Cosmos. El primer manuscrito de este libro, que fue escrito mientras Max Heindel estaba en el templo, según indicación del instructor, no era más que un bosquejo. La pesada atmósfera psíquica de Alemania era particularmente adaptada a la comunicación de pensamientos místicos con la conciencia del candidato, y se le dijo que las 350 páginas del manuscrito que acababa de escribir no le satisfarían cuando llegase a la atmósfera eléctrica de América, y que él entonces desearía escribir nuevamente todo el libro. En su gran entusiasmo, él no quiso creerlo en un principio, imaginándose haber recibido un mensaje maravillosamente completo; pero la predicción de los Hermanos Mayores resultó ser verdad.
Después de haber pasado algunas semanas en la ciudad de Nueva York, se dio cuenta de que, en efecto, era así. El estilo de redacción del manuscrito, entonces no le agradó. y, por consiguiente, se dispuso a escribirlo otra vez de nuevo.

Alquiló una habitación barata en el séptimo piso de una casa de vecindad, y durante el verano excesivamente caluroso del año 1908 estuvo sentado día por día en su cuarto desde las siete de la mañana hasta las nueve o diez de la noche, sin siquiera salir a la calle para almorzar. Con un vaso de leche y unos bizcochos se quedaba trabajando hasta la noche, y luego salía para cenar, generalmente nada más que legumbres. Después de un paseo por las calles calurosas de Nueva York, volvía a casa para trabajar aún hasta media noche. Cuando el calor se hizo demasiado intenso, se fue a la ciudad de Búfalo, donde terminó el trabajo en septiembre del mismo año.
El nuevo problema que entonces se le planteó era saber cómo publicar el libro y dónde encontrar los fondos para ello. Después de los grandes calores se marchó a Columbus, en Ohio, donde empezó a dar conferencias y lecciones, y donde la señora Rath-Merrill, con su hija, le ayudaron para dibujar los diagramas. En esta ciudad pasó varios meses con buena suerte, dando lecciones y conferencias y luego fundó allí el primer Centro Rosacruz. Se fue luego a Seattle, donde tenía numerosos amigos desde el año 1906, esperando lograr que alguno de ellos le ayudara para imprimir el libro. Y, en efecto, el señor Patterson fue este amigo, que no solamente le ayudó para encontrar un editor, sino que, siendo él mismo impresor, le pudo dar muy buenos consejos para la organización de la venta.

Antes de imprimirse el Concepto Rosacruz del Cosmos, Max Heindel empezó a divulgar las
enseñanzas recibidas por medio de conferencias apropiadas, y después de cada una de ellas distribuía gratuitamente copias mimeográficas de una serie de veinte lecciones sobre la Interpretación Esotérica del Cristianismo, o, como luego, se le ha denominado, Cristianismo Rosacruz. Empezando por la primera conferencia, "El Enigma de la Vida y de la Muerte", él daba a cada uno de los asistentes un ejemplar para llevárselo y estudiarlo. Estas copias las sacaba con su máquina por la noche después de las conferencias. Con un pequeño martillo y unos clavos en su bolsillo, y sus cartones-anuncios bajo el brazo, andaba muchos kilómetros todos los días para colocar estos avisos donde pudieran ser vistos por mucha gente.Escribía sus artículos en los periódicos y él mismo los ponía en manos de sus editores, los que, algunas veces estaban muy mal dispuestos para la publicación de estas nuevas enseñanzas. Sin embargo, gracias a su encanto personal, él podía generalmente ganarlos para su causa, Y algunas veces obtuvo una página entera, propaganda que siempre le valió un numeroso público. Después de haber dado veinte conferencias en Columbus, Seattle, North Yakima y Portland, llevó el manuscrito del Concepto Rosacruz del Cosmos, y las veinte conferencias a Chicago, donde todo se publicó por fin.
Citaremos las propias palabras de Max Heindel respecto a su trabajo en Chicago: "el Concepto Rosacruz del Cosmos fue publicado en noviembre de 1909, unas cinco semanas antes del final de la primera década del siglo. Unos amigos habían editado el manuscrito original, pero, naturalmente, yo tuve que repasarlo antes de darlo a la imprenta; luego corregí las pruebas y lo leí después otra vez para asegurarme de que todos los errores estaban rectificados. Hice otra lectura cuando la composición fue dividida en páginas, y di instrucciones a los grabadores y al impresor respecto a la colocación de los grabados. Me solía levantar a las seis, trabajando hasta las doce de la noche, venciendo mil dificultades y teniendo que soportar el ruido horroroso de las calles de Chicago, algunas veces hasta el extremo límite de mi energía nerviosa. Pero pude vencerlo todo y añadir varios detalles interesantes al libro. Sin embargo, sin la asistencia eficaz de los Hermanos Mayores yo seguramente hubiese sucumbido. Era obra de ellos, y ellos me sacaron a flote; pero, estuve casi completamente agotado cuando todo quedó ultimado".

Casi toda la edición de la obra, con excepción de algunos centenares de ejemplares, fue depositada en casa de una mujer que estaba al frente de una empresa editorial. Debiendo bastante dinero, esta mujer, se valía de los ejemplares de la edición del Concepto Rosacruz del Cosmos, depositada en su domicilio, para enviarlos como pago de lo que debía a los editores. Y, cuando más tarde, Max Heindel pidió que le enviasen más ejemplares, resultó que la primera edición de dos mil ejemplares estaba agotada. Al dirigirse después a esta mujer para que le enviase fondos, Max Heindel recibió tan solo una carta llena de insultos. Para quitarse la deuda de encima, la mujer se declaró en quiebra.

De este modo, se impuso la impresión de una segunda edición, a la cual fue añadido un índice de sesenta páginas. Parece que la pérdida de las dos terceras partes de la edición primera, hubiera debido resultar una calamidad para un hombre de escasos medios financieros; pero fue todo lo contrario. Resultó ser un hecho providencial, porque la mujer en cuestión había estado en relación con el movimiento Nuevo Pensamiento y asociaciones teosóficas durante varios años, y había sido su proveedora de libros, que sabía procurarse de grandes casas editoriales. No pudiendo pagar su deuda de otro modo, ella instigó a estas casas a que aceptasen el Concepto Rosacruz del Cosmos, obra hasta entonces muy poco conocida, promoviendo así una demanda que era un buen medio para la difusión de las enseñanzas rosacruces en muchas partes del mundo. Después de haber establecido
Centros de Estudios de la Fraternidad en Columbus, North Yakirna, Seattle y Portland, Max
Heindel volvió a los Ángeles en diciembre de 1909 para iniciar su trabajo allí. Para continuar el relato es necesario que la autora del presente escrito haga constar su propia intervención. Antes de abandonar Max Heindel la ciudad de Los Ángeles por primera vez, entre los años 1898 y 1906, la autora, que era entonces la señorita Augusta Foss, y Max Heindel, habían sido íntimos amigas pasando mucho tiempo junto estudiando astrología y asuntos similares. Cuando Max Heindel volvió a Los Ángeles, en 1909, con las enseñanzas rosacruces, la autora encontró en el Concepto Rosacruz del Cosmos precisamente lo que había buscado durante años. Esto dio satisfacción a su más íntimo anhelo. Era el alimento del que su alma estaba hambrienta. Enseguida empezó ella a trabajar con intensidad, y ayudó a Max Heindel dando conferencia y clases. Con tres conferencias públicas por semana, él llegaba a llenar una gran sala que contenía mil personas. En el año 1910, sin embargo, su salud no le permitió seguir. Entonces la autora continuó las clases de Max Heindel, teniendo hasta 120 alumnos en el curso de astrología. Un poco después, él cayó gravemente enfermo del corazón, y cuando estuvo en el hospital ya casi a punto de morir, tuvo una experiencia extraordinaria. He aquí sus propias palabras: "En la noche del 9 de abril de 1910, cuando la Luna Nueva estaba en Aries, mi Instructor apareció en mi habitación y me dijo que aquella noche había comenzado una nueva década, y que en los venideros diez años yo tendría el privilegio de dar al mundo una ciencia de curar tal como se describirá luego, y una panacea espiritual, de la cual hablaré ahora. La Fraternidad facilitará ayuda para la gran obra.

"Esto era la primera indicación que se había dado respecto de una obra semejante. La noche antes había terminado mi trabajo en el nuevo Centro de Estudios de la Fraternidad, en Los Ángeles. Había viajado y dado conferencias seis días de los siete de la semana, y estando enfermo, me había retirado del trabajo para reponer mis fuerzas. Sabía que era muy peligroso abandonar el cuerpo físico conscientemente durante una enfermedad, porque entonces el éter está más tenue que nunca y el cordón plateado se rompe fácilmente. En estas condiciones, la muerte causaría el mismo sufrimiento que el suicidio, y por esta razón, los Auxiliares Invisibles deben, por prudencia permanecer siempre en su cuerpo físico mientras estén enfermos. Pero requerido por mi Instructor, yo estuve dispuesto al vuelo del alma para ir al Templo, y un guardián se quedó para cuidar del cuerpo enfermo.

"Conforme indicamos previamente en nuestra literatura, hay nueve grados en los Misterios
Menores de todas las Escuelas Esotéricas, y la Orden Rosacruz no es ninguna excepción a la regla.
El primero corresponde al Período de Saturno, y los ejercicios correspondientes se hacen el día de Saturno o sábado a medianoche. El segundo grado corresponde al Periodo del Sol y su rito  particular se celebra a las doce de la noche del domingo. El tercer grado corresponde al Período de la Luna, y se celebra el Lunes a media noche, y así sucesivamente con el resto de los primeros siete grados; cada uno corresponde a un período y su rito se celebra el día apropiado. El octavo grado se celebra en el momento de la Luna nueva y de la plena; el noveno grado, en los solsticios de verano e invierno.
"Cuando un discípulo asciende a hermano lego o hermana lega, él o ella es introducido en el rito celebrado la noche del sábado. La próxima iniciación los autoriza a asistir a los servicios de media noche del domingo, y así sucesivamente. Es de notar, sin embargo, que mientras todos los hermanos legos y hermanas legas tienen libre acceso, en sus cuerpos espirituales, al templo durante todos los días, están excluidos de los servicios de media noche de aquellos grados a los cuales aún no pertenecen. No hay tampoco un guardían invisible que está colocado a la entrada pidiendo la palabra de pase de los que desean entrar, sino que hay una muralla alrededor del Templo, invisible, pero impenetrable a todos aquéllos que no han recibido el "Abrete Sésamo". Cada noche esta muralla es de distinta construcción, de modo que si un alumno, por error o por descuido, tratara de entrar en el Templo cuando los ejercicios que se celebran sean superiores a su grado, muy pronto se daría cuenta de que es muy posible dar con la cabeza contra una muralla espiritual, y que semejante experiencia no es de ningún modo agradable.

"Como queda dicho, el octavo grado, celebra sus reuniones en el momento de la Luna nueva y de la llena, y todos los que no han llegado a él, quedan excluidos de aquel servicio de media noche, el que esto escribe, igualmente, porque estos grados no son cosas banales que se puedan obtener mediante pago de algunas monedas menudas, sino que requieren un desarrollo espiritual mucho mayor que el de mi estado actual, y al cual no llegare hasta después de varias otras existencias, aunque no carezca ni de la voluntad ni de la aspiración de llegar hasta allí, ahora. Por consiguiente, el lector comprenderá que en la noche de la Luna nueva en Aríes en 1910, cuando el Instructor vino a buscarme, no era para llevarme a aquella sublime asamblea del octavo grado, sino a otra reunión. de distinta naturaleza.

"Además, aunque esta reunión se celebrara en la noche, en California siendo la hora distinta de Alemania, los ejercicios de la Luna nueva se habían celebrado ya en este país varias horas antes, de manera que cuando llegamos al Templo mi Instructor y yo, el sol estaba ya muy alto en el cielo de Europa. "Cuando llegamos al Templo mi Instructor, me esbozó la tarea de la Fraternidad, tal como los Hermanos querían que la llevase a cabo. "Después entramos en el Templo, donde los doce Hermanos estuvieron presentes. Estaba arreglado de modo distinto de lo que había visto previamente; pero por falta de espacio no puedo dar más detalles. Mencionaré, tan sólo tres esferas, suspendidas una encima de la otra en el centro del Templo; la esfera del medio, estaba a media distancia entre el suelo y el techo, y también era mucho más grande que las otras dos, que estaban suspendidas encima y debajo.

Los distintos modos de visión superiores al plano físico, son: la visión, etérea, o de rayos X; de color, que nos abre el Mundo del Deseo; y, la visión de tonos, que nos deja penetrar en la Región del Pensamiento Concreto, como está explicado muy detalladamente en el libro Los Misterios Rosacruces. "Mi desarrollo de esta última fase de visión espiritual habla sido muy incipiente hasta el momento mencionado, porque es un hecho que, cuanto más robusta es nuestra salud, tanto más estamos compenetrados con el mundo físico, y tanto menos capacitados para tomar contacto con las esferas espirituales. Personas que pueden decir: "No he estado enfermo ni un solo día de mi vida", al mismo tiempo revelan el hecho de que están perfectamente a tono con el mundo físico, y de que son totalmente incapaces de entrar en contacto con las regiones espirituales. Esto había sido casi mi caso hasta el año 1905, a pesar de haber yo sufrido horribles dolores toda mi vida, como consecuencia de una operación quirúrgica en la pierna izquierda durante mi niñez. La herida no quería curarse nunca, y sólo se cerró cuando dejé de comer carne, y entonces desapareció también el dolor. Pero mi resistencia durante todos aquellos años era tal que nunca se me conocía la menor expresión de dolor en la cara, y fuera de esto, gozaba yo de perfecta salud. Era, sin embargo extraño, que cada vez que perdía algo de sangre como consecuencia de haberme cortado alguna vez, la sangre no se coagulaba y perdía siempre una gran cantidad. Pero después de dos años de una dieta limpia, la pérdida casual de una uña entera, una mañana, no me hizo perder más que una gotas de sangre y pude escribir en mi máquina la misma tarde, no produciéndose tampoco ni un átomo de pus durante la formación de la nueva uña.

"Sin embargo, la construcción de la parte espiritual de la naturaleza trajo desarmonía para el cuerpo físico, el cual se hizo más sensitivo a la atmósfera alrededor de él, y el resultado era un agotamiento.

Éste era tanto más completo cuanto que la resistencia al mal antes mencionada, que me sostenía en pie durante meses, cuando yo hubiera debido ceder y descansar, produjo el resultado final de llegar hasta dos pasos de la muerte. El agotamiento de una robusta salud física es necesario antes de que sea posible llegar a un equilibrio con el mundo espiritual y cuanto más fuerte y vigoroso el instrumento, tanto más enérgico debe ser el método para vencer su resistencia. Después vienen años de una condición fluctuante e irregular de salud, hasta que, finalmente, estamos en condiciones de poder arreglarnos para mantener la salud en el mundo físico, mientras que podemos al mismo tiempo funcionar en las regiones superiores. Así me ha sucedido a mí; un trabajo abrumador, físico y mental, hasta el día presente' ha puesto a mi cuerpo físico en una condición poco agradable. Los amigos me han prevenido y yo he tratado de hacerles caso; pero era preciso hacer el trabajo. Hasta la llegada de alguna ayuda, me veo obligado a continuar sin consideraciones para mi salud, y la señora Heindel está conmigo en esta tarea, como en todo lo demás. "De esta condición precaria se ha desprendido, sin embargo, una creciente habilidad para funcionar en el mundo espiritual mientras que, como queda dicho, en el momento de la experiencia relatada, la visión de tonos y la capacidad de funcionar en la región del Pensamiento Concreto eran indiferentes y limitadas, sobre todo a su más baja subdivisión, una pequeña ayuda de los Hermanos aquella noche me puso en condiciones de tomar contacto en la cuarta división, donde se hallan los arquetipos, y de recibir allí la enseñanza y el entendimiento de aquello que es considerado como el más elevado ideal y la mas alta misión de la Fraternidad Rosacruz.

"Vi nuestra sede principal y una larga cola de personas viniendo de todas las partes del mundo para recibir la enseñanza. De allí las vi salir luego para llevar el bálsamo a los a los de cerca y de lejos.

"Mientras que aquí en este inundo es necesario investigar con el fin de descubrir lo que sea, allí la voz de cada arquetipo nos trae consigo, cuando toca nuestra conciencia espiritual, un conocimiento de lo que aquel arquetipo representa. Así llegó a mi aquella noche una comprensión que está muy por encima del poder de mis palabras, porque el mundo en el cual vivimos está basado en el principio del tiempo, pero en la alta región de los arquetipos todo es un eterno ahora".
El lector habrá notado por lo que antecede, que Max Heindel era capaz, con ayuda del Instructor de actuar en la cuarta división de la Región del Pensamiento Concreto, donde se hallan los Arquetipos.

Esto sólo es posible después de haber pasado por la tercera iniciación, o tercer grado, que corresponde al Periodo Lunar. Sólo después de haber pasado por el tercer estrato de la Tierra, un hombre puede moverse libremente en la cuarta división de la Región del Pensamiento Concreto.

Durante esta iniciación en los Misterios más profundos los Hermanos le informaron que una Iglesia o Templo debería construirse en Mount Ecclesia, donde la Panacea descrita antes había de prepararse. Esta Panacea no puede prepararse si previamente los Probacionistas no han reunido las condiciones necesarias. Dos de sus ingredientes fueron enseñados a Max Heindel; pero el tercero fue dejado para ser preparado por los Probacionistas; en razón a su consagración a la vida espiritual.
Nuestro Templo fue erigido e inaugurado el 25 de diciembre de 1920, antes de terminarse la segunda década del siglo. Este Templo, la Ecclesia, fue construido con el propósito de facilitar medios más poderosos para curar las enfermedades. Asambleas curativas se celebran en este sagrado lugar a ciertas horas, todos los días, por los Probacionistas que han consagrado su vida a esta tarea. También asisten los Hermanos Mayores, quienes emplean la Sede Central como un punto de concentración. A esto se agrega la tarea de los Auxiliares Invisibles que son Probacionistas diseminados por el mundo. El poder curativo generado en la Ecclesia ha robustecido la obra de dichos Auxiliares, de manera que las curaciones efectuadas son frecuentemente milagrosas y nuestra obra de curación se extiende como una cadena sin fin alrededor del globo.

Es de desear que nuestra escuela de salud pueda también ser pronto una realidad, porque es necesario que algunos de los que sufren puedan estar allí donde se les puedan enseñar buenos métodos de vivir y una dieta apropiada, como también alimentos espirituales, cuya falta ha causado muchos sufrimientos a causa de la muerte por inanición, a la cual está expuesta el alma.
La autora quisiera contar más detalles de la hermosa obra realizada por Max Heindel y del gran regocijo y de los privilegios que resultaron para ella, por ser esposa de un ser tan notable, escogido como mensajero de los Hermanos Mayores, pero el espacio no lo permite.

No importan cuántas órdenes o jefes aparezcan con distintas pretensiones: "por sus obras los conoceréis". La Fraternidad Rosacruz ha dado la prueba de su justificada existencia durante catorce años y ha demostrado por su obra que ella es el canal por el cual actúan los Hermanos Mayores.

Para concluir y dar más luz a los fervorosos estudiantes sobre el asunto tratado, transcribimos a continuación parte de un artículo publicado en la revista Rays from the Rose-Cross, sobre las enseñanzas de Max Heindel respecto a la Orden Rosacruz. 

MRS. MAX HEINDEL


de: El Nacimiento de la Fraternidad Rosacruz

por
Augusta Foss-Heindel

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